sábado, 25 de enero de 2020

TICS, UNA HERRAMIENTA PARA EL DOCENTE INNOVADOR


TICS, UNA HERRAMIENTA PARA EL DOCENTE INNOVADOR

Existen nuevos retos que implican mayor preparación para quienes ejercen la docencia, el solo emplear proyecciones en power point ya no es suficiente, ahora es necesario incursionar en nuevos métodos de enseñanza tales como las clases en línea, los video blogs, los debates en salas de chats, …, hay tantas posibilidades que nos ofrece las tecnologías de información y comunicación, que solo resta implementarlas en nuestras sesiones o cátedras, tenemos que tener claro que nuestros estudiantes ya están inmersos en la tecnología, por ello no podemos quedarnos al margen, debemos adaptarnos al cambio y ser parte activa de los procesos que ocurren y transforman nuestro día a día, no solo en lo cotidiano, sino también en nuestra vida profesional, eh ahí la necesidad de comprender el alcance de estas herramientas. 

1.- Que son las TIC`s 

Con la incorporación de las nuevas tecnologías y la internet a nuestras vidas, es necesario poder comprenderlas y sacarles el mayor provecho posible, como docentes universitarios no podemos estar alejados de las herramientas que nos ofrece el avance tecnológico, y más aún cuando forman parte ya de los procesos de enseñanza aprendizaje hoy en día, pero primero definamos que son las Tecnologías de Información y comunicación (TIC`s) , en un estudio realizado en la Universidad del Norte de Colombia encontramos la siguiente definición: “… un conjunto de herramientas electrónicas utilizadas para la recolección, almacenamiento, tratamiento, difusión y transmisión de la información representada de forma variada, …, un conjunto de herramientas, equipos y programas informáticos, aplicaciones, redes y medios que permiten la compilación, procesamiento, almacenamiento, transmisión como voz, datos, textos, ideas e imágenes” (Barrientos, C; Iriarte, F. 2017. P. 15).
De aquí podemos rescatar que las TIC´s, son herramientas de apoyo para el docente en cualquier nivel, es decir, son complementos que nos ayudan a mejor el proceso de comprensión al momento de impartir una catedra, su utilización se limita a las posibilidades y requerimientos que vea convenientes el orador, su empleo ya no solo es limitado a una computadora o portátil y su cañón de luz o proyector, ahora es más conveniente poder emplear los teléfonos móviles que ya vienen incorporados con un receptor de señal de red, lo cual amplifica de gran manera la posibilidad de interactuar de manera inmediata con nuestros estudiantes, también nos permite indagar, analizar, recopilar y almacenar información que está ligada a las temáticas que abordamos en cada sesión dentro de nuestras aulas y fuera de ella. 

2.- El docente universitario frente a la nueva tecnología de educación

El docente universitario como ya mencionamos en un anterior artículo (¿psicopedagogía una herramienta o una destreza? El nuevo reto del docente del siglo XXI), ya paso de ser un docente convencional a ser un facilitador, en este entendido es necesario que conozca e implemente el uso de nuevas tecnologías a la hora de enseñar: “Las tecnologías de información y la comunicación, al igual que cualquier medio o material curricular, cumplen una función mediadora entre la enseñanza y el aprendizaje, por lo que su uso o integración en las practicas pedagógicas exige una filosofía de partida que permita determinar y valorar su finalidad y sus posibilidades didácticas, siempre en el marco de los objetivos educativos que se pretendan” (García, A; Muñoz V. 2011. P. 11), así pues, el docente-facilitador debe adquirir conocimientos que le permitan hacer de las TIC´s, su aliado, su espada y escudo, de tal forma que sus cátedras traspasen los muros y lleven a sus estudiantes a incursionar en el basto mundo de la internet.
Podemos entender que muchos docentes de la vieja escuela no estén tan familiarizados con estas tecnologías, pero eso no es excusa para no utilizarlas, en muchas universidades es exigencia que sus docentes hagan uso de plataformas virtuales, así también se solicita que produzcan materiales audiovisuales y propongan sesiones virtuales, como clases en línea, por ello el docente universitario ahora debe ser amigo de las redes sociales, ya que casi el cien por ciento de los estudiantes está conectado a ellas y es el medio más rápido y eficaz de captar su atención, incluso es necesario poder saber utilizar los llamados “memes” como método de enseñanza; los grupos de WhatsApp se convierten en grupos activos de interacción, si un docente no está en las principales redes sociales, es considerado convencional, eh ahí la importancia del empleo de las TIC´s en los procesos de enseñanza aprendizaje. “el docente del siglo XXI debe ser altamente competente en el diseño, el desarrollo y la valoración de ambientes de aprendizaje, en los cuales se pueda emplear herramientas y recursos tecnológicos de manera formativa y permanente, de modo que se aproveche el potencial informativo, comunicativo y motivador que tienen” (Barrientos, C; Iriarte, F. 2017. P. 22).

3.- Nuevas formas de impartir clases, el aula invertida 

En el entendido de hacer un cambio en la forma de enseñar surge una nueva tendencia, el aula invertida, que según su aplicación está generando muy buenos resultados, pero que es exactamente. “El aula al revés o invertida es una idea que se da precisamente con miras a maximizar el tiempo que se utiliza en el aula de clase, extendiendo los tiempos en los encuentros mediante el apoyo de las tecnologías de información” (Mora, A; Rosa, D; Buenfin, M; Alvarado, M; Barba, M. 2018. p 116),
Entonces comprendemos que el aula invertida está estrechamente relacionada con el empleo de las TIC´s dentro de los procesos de enseñanza aprendizaje, esta nueva forma de dictar una clase da mayor protagonismo a los estudiantes, dejando que ellos mismos sean los generadores de información, así nuestro papel como docentes cambia y nos faculta más como críticos, observadores, evaluadores y receptores de los productos que van desarrollando a medida que comprenden, analizan y crean con toda la ayuda de toda información que les proporcionamos y que ellos mismos recolectan, estos procesos colaboran al aprendizaje de nuestros estudiantes, quienes ahora trabajan con casos más realistas y que están enfocados en un contexto ligado a su desempeño laboral en la vida profesional, “ la idea es no dejar al estudiante nuca solo, y lo contrario, aprovechar las aplicaciones y la tecnología como eje central del proceso de formación. No solo se trata de dejar unos videos y organizar actividades conexas desde la didáctica. El aula invertida implica acercase al estudiante y empezar a generar procesos de innovación en la forma de hacer la clase y también de recibirla” (Mora, A; Rosa, D; Buenfin, M; Alvarado, M; Barba, M. 2018. p 117), así permitimos el desenvolvimientos de las competencias particulares de cada uno de los estudiantes, quien ahora es parte activa del desarrollo de las sesiones, se involucra más y no dejamos lugar a la inconformidad, pues quien lleva el ritmo de lo avanzado es tanto el docente como el estudiante.

Conclusiones
 
Podemos terminar mencionando que es necesario poder implementar nuevas metodologías de enseñanza en nuestras cátedras, el uso de nuevas herramientas nos permite ampliar nuestros rangos de comprensión, así también nos facilitada el poder captar la atención de los espectadores y hacerlos participes activos, ya no estamos para dictar clases convencionales, eso quedo atrás, debemos innovarnos como docentes, y entender que al igual que nosotros en nuestra etapa formación, exigimos más de quien debe formarnos y dejar marcado nuestra participación en aquellos que más adelante serán nuestros colegas.
Bibliografía
Barrientos, C; Iriarte, F. (2017). LAS TIC EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR EXPERIENCIAS DE INNOVACIÓN. Barranquilla, Colombia: Universidad del Norte. Disponible en https://books.google.com.bo/books?id=YLBJDwAAQBAJ&printsec=frontcover&dq=que+son+las+tics+libro&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiKnu36rJ3nAhVnLLkGHXaqDYQ4ChDoAQg1MAI#v=onepage&q&f=false
Mora, A; Rosa, D; Buenfin, M; Alvarado, M; Barba, M. (2018). INNOVACION EDUCATIVA NUEVAS METODOLOGÍAS Y PRÁCTICAS EN EL AULA. Bogotá, Colombia: Politécnico Grancolombia. Disponible en https://books.google.com.bo/books?id=BMmbDwAAQBAJ&pg=PA7&dq=el+aula+inversa+libro&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwih5_eN1J_nAhUSCrkGHSaJBw8Q6AEIXTAG#v=onepage&q=el%20aula%20inversa%20libro&f=false

viernes, 24 de enero de 2020




¿PSICOPEDAGOGÍA UNA HERRAMIENTA O UNA DESTREZA? 

EL NUEVO RETO DEL DOCENTE DEL SIGLO XXI 

Durante mucho tiempo hemos visto cómo se van incrementando los retos para quienes imparten clases, estamos en constante preparación, ya que con cada día que pasa las exigencias crecen a un ritmo mucho mayor del que podemos imaginar, eh ahí la necesidad de poder plantearnos nuevos desafíos que son parte de nuestra constante formación, debemos entender que estamos en momento crucial, donde la enseñanza no solo se queda en un espacio de cuatro paredes, al contrario transciende más allá, y se dejan de lado los modelos básicos de enseñanza, es momento de cambiar, de innovar y de replantearnos cual es nuestro papel en la formación de nuevos profesionales, que desde un punto de vista académico son un reflejo de nuestras enseñanzas. 

1.- Psicopedagogía en educación superior 

¿Como entendemos hoy la psicopedagogía quienes nos dedicamos a impartir y transmitir conocimiento desde un nuevo enfoque?, es la gran sugestión que debemos responder los facilitadores que surgimos desde un entorno nuevo y con más desafíos hoy en día, gracias a la globalización y el uso irrestricto de internet como fuente casi principal de información, así pues, debemos entender de donde surge la psicopedagogía, Luis Bravo de la Universidad Católica de Chile, menciona que “su actividad profesional no derivó de la psicología educacional, sino del trabajo escolar con niños que requerían ayuda psicopedagógica especializada para mejorar su aprendizaje” (Bravo, L.(2009).p220). Entendemos entonces que la psicopedagogía nos brinda herramientas que fortalecerán los conceptos teóricos, dando lugar a un mejor entendimiento por parte del estudiante, que como ya mencionamos están bombardeados con información de todo tipo, por ello es esencial poder detectar y solucionar los déficits de atención que puedan presentar. 

Debemos plantearnos como interactuar de forma eficiente con estudiantes que vienen de entornos diferentes, “la cultura juvenil no es solo una representación social de los adultos, observadores (benévolos o aprovechados) de cómo se conducen los adolescentes y jóvenes. Ellos mismos se consideran pertenecientes a un estrato privilegiado, admirable. Prototipo de una manera de vivir y de disfrutar que da envidia a los adultos” (Perinat, A. (2003). P 68). 

Si bien ahora los jóvenes son más arriesgados que en otras décadas, es nuestra labor como docentes el poder enfocar toda esa energía que desprenden en desarrollar sus competencias particulares, no obstante, debemos encaminar las mismas en productos tangibles que puedan serles de utilidad en la profesión que desempeñaran más adelante; fomentar el desarrollo personal es parte de la labor del docente que mas que un facilitador de información, es un colega y amigo. 

2.- El docente universitario como facilitador de información

Los papeles han cambiado ya el docente no es solo un dador de información, ahora también es receptor, las últimas tendencias nos muestran que el alumno ya viene con información o en algunos de los casos la puede obtener sin mucho esfuerzo, apropiándose de la tecnología como si fuera parte misma de él, y con ello su alcance es mayor e inmediato; entonces: ¿Qué puede hacer el docente para no estancarse en su papel de “dador” y convertirse en un verdadero facilitador?. 

“… el facilitador es una persona autentica, obra según es y traba relación con el estudiante sin presentar una mascará o fachada; su labor será proclive a alcanzar una mayor eficacia. Esto significa que tiene conciencia de sus experiencias, que es capaz de vivirlas y de comunicarlas si resulta adecuado. Significa que va al encuentro del alumno de una manera directa y personal, estableciendo una relación de persona a persona” (Barreiro, T. (2005). P 73-74). 

Entendemos entonces que el facilitador se convierte en amigo y colega de sus estudiantes, y más que un mero dador de información, es un cultivador de nuevos profesionales, que están listos para desenvolverse en el mundo laboral, por que ya cuenta, no solo con la parte teórica o práctica, sino también tienen vivencias explicadas que les harán entender mejor el panorama al cual deben enfrentar. 

3.- El perfil del alumno universitario

Los cambios siempre van surgiendo con el pasar de los años, y si hablamos en cuanto a la educación y los estudiantes, tenemos cambios muy importantes, todo debido a los avances tecnológicos y la internet, es sabido que, esta es una de las herramientas con mayor potencial, por no decir la más importante a la hora de adquirir conocimientos y estar a la vanguardia de las nuevas tendencias en todo campo, de este modo podemos entender que, ya no podemos instruir a nuestros alumnos como lo hacían nuestros docentes. “El alumno es el sujeto activo del proceso enseñanza-aprendizaje. Asiste a la Universidad con conocimientos previos determinados, experiencia adquirida en los anteriores ciclos formativos (éxito o fracaso), pertenece a una familia y un contexto en el cual se favorece o no su desarrollo educativo y mantiene unas expectativas respecto a su desarrollo” (Gómez, S. (2014). P 26). 

El estudiante del siglo XXI, ya viene preparado a la clase, puede tener la información a la mano de cualquier tema en cuestión de segundos, esto implica que como docentes podamos responder de forma casi inmediata a las inquietudes que pueda tener, y no solo en el contexto teórico, si no también, en los practico y vivencial, ya que en muchas ocasiones es más productivo enseñar con el ejemplo, para así no dejar todo solo en papel, que solamente repetirle lo que está en un texto. 

Nuestros estudiantes esperan tanto de nosotros, como nosotros esperamos de ellos; podemos tener la base teórica para dictar una clase, pero ya no es suficiente, el estudiante de hoy, nos exige más y requiere más, en muchos casos incluso llega a superar nuestras expectativas, por que muestra interés, y lo hace porque realmente le estamos dando lo que necesita y por ello no se queda con las ansias de asistir a clases; cuando eso sucede sabemos que hemos realizado un trabajo que está cumpliendo con sus expectativas. 

4.- El reto de facilitador- evaluador

También dentro de las cualidades de un docente está el poder evaluar las competencias que demuestran los estudiantes, eh ahí el reto: ¿Cómo evaluar esa esas competencias?, primero definamos que es una competencia, “En el caso de la competencia su vinculación estrecha con el ámbito profesional, en el que se fundamenta, hace que las necesidades pragmáticas, de aplicación y toma de decisiones en un contexto determinado sean prioritarias y determinen la variabilidad, multiplicidad de aproximaciones y en ocasiones la confusión que se hace evidente a la hora de abordar su estudio desde una perspectiva más academicista” (Blanco, A. 2009. P 17). De ello podemos entender entonces que las competencias son habilidades y actitudes que van ligados al desarrollo profesional en cualquier campo, así damos lugar a enfrentar el reto de evaluarlos bajo lineamientos que comprenden las competencias en un sistema de evaluación, que determinaremos según los perfiles de los estudiantes. 

¿Y cómo haremos eso?, empleando criterios de evaluación, según el campo y la competencia a ser evaluada, además determinaremos las evidencias y daremos un valor que determine el porcentaje alcanzado por el estudiante en el desarrollo de esa competencia. 

Conclusiones

La psicopedagogía es parte esencial de la formación de un docente a nivel superior, y es tanto una herramienta como una destreza, ya que gracias a ella podemos entender cómo tratar con cada uno de nuestros estudiantes, como poder hacerles comprender lo que les estamos compartiendo (conocimiento), y como pueden tener un mejor rendimiento en su vida profesional (practica). Tenemos claro también que cada estudiante es un mundo distinto y no podemos agruparlos o enfrascarlos en un espacio, debemos dejar que ellos mismos pongan sus límites, y no frenarlos, nuestra labor como docentes-facilitadores es poder potenciar las capacidades y competencias de quienes están bajo nuestra tutela y por ende son, en parte, reflejo de nosotros ya que estamos formándolos para ser excelentes profesionales, responsables y éticos. 

Bibliografía

Barreiro, T. (2005). TRABAJOS EN GRUPO: HACIA UNA COORDINACIÓN FACILITADORA DEL GRUPO SANO. Buenos Aires, Argentina: Cetro de publicaciones y material Didáctico. Disponible en https://books.google.com.bo/books?id=lJTfBuxx1bIC&pg=PA73&dq=el+docente+facilitador&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjHwbqR6JXnAhU4HLkGHSpjBmYQ6AEINTAC#v=onepage&q=el%20docente%20facilitador&f=false


Bravo, L. (2009). PSICOLOGÍA EDUCACIONAL, PSICOPEDAGOGÍA Y EDUCACIÓN ESPECIAL. Chile: Revista IIPS, Universidad Católica de Chile. Disponible en https://www.researchgate.net/profile/Luis_Bravo2/publication/46062295_Psicologia_educacional_piscopedagogia_y_educacion_especial/links/54f4c9050cf2eed5d7358153/Psicologia-educacional-piscopedagogia-y-educacion-especial.pdf